Compartir la mesa debe ser un hecho especial en todo momento, pues se trata de una ocasión para compartir, mantener costumbres y fortalecer lazos con familia y amigos. La “vajilla buena” no debe reservarse para ocasiones especiales, pues todas ellas lo son, así que para hacer que las cosas buenas se repitan, es importante servir la mesa siempre con estilo y cuidarla adecuadamente.

1. Toma partido: lavavajillas vs. fregadero

En tiempos de crisis, cualquier medida de ahorro es importante. Pero este ahorro puede tener dos caras: dinero y tiempo. Dependiendo del tipo de suciedad a lavar y la cantidad de platos (en especial cuando se trata de una comida o cena de varias personas), podrías necesitar mucha agua caliente y, en consecuencia, gastar más. 

“Un lavavajillas utiliza y calienta solo la cantidad necesaria de agua, lavando y recirculando aproximadamente 12 litros de agua por 12 servicios. De hecho, es como si 4000 litros de agua recircularan por los brazos aspersores del lavavajillas. Combinado con un potente detergente el lavavajillas moderno lo limpia todo sin ser un lujo impagable”, explica el fabricante de detergentes Finish en su sitio web. Tras un estudio con fabricantes líderes en lavavajillas, concluye que “el coste de poner en marcha un lavavajillas puede ser de 45 céntimos de euro aproximadamente, incluyendo el detergente, el agua y la electricidad”.

Si optas por la segunda opción, te recomendamos este post de Fagor sobre qué mirar al comprar tu primer lavavajillas

2. Remueve los restos de comida

Antes de llenar el lavavajillas, elimina los restos grandes de comida de los platos. No es necesario enjuagarlos, pues ya de eso se encargará el lavavajillas y sólo consumirías más agua.

3. Carga el lavavajillas

La disposición adecuada de los objetos puede incidir en los resultados del lavado y, especialmente, en el cuidado de tu vajilla. Antes de lavarla por primera vez, recuerda leer los consejos del fabricante… los nuestros, esperamos. 😉

Cargar el lavavajillas del todo te ayudará a ahorrar, pero será clave que estén distribuidos correctamente para que el agua circule. Por ejemplo:

  • Platos: los más grandes y sucios deben ir en la bandeja de abajo, cerca de la salida del agua. 
  • Vasos y copas: deben colocarse de forma inclinada, para que el agua salga con facilidad y se sequen correctamente.
  • Cubiertos: los cuchillos se colocan con la punta hacia abajo y procura mezclarlos con cucharas y tenedores.

3. Usa correctamente tu lavavajillas

Para minimizar el consumo de agua, debes conocer los ciclos adecuados de lavado (como programas diarios, expertos recomiendan 50 °C, Eco o Auto). Además, la limpieza de filtros y desagüe de forma regular garantizará la eficacia del lavado. Si tienes dudas, te recomendamos este post  sobre cómo usar un lavavajillas.

4. Mejora la eficacia de tu detergente

Si quieres que tu vajilla se conserve adecuadamente, opta por detergentes de calidad y conservados adecuadamente; los fabricantes de vajillas también solemos recomendar nuestro detergente favorito. Además, opta por productos especializados para  eliminar capas de grasa y cal, anticorrosión o protección del cristal. 

5. Sácale el máximo brillo a tus vasos y copas

Para eliminar restos blanquecinos, es importante que determines la dureza del agua de tu zona y ajustes el funcionamiento de tu lavavajillas; las temperatura más baja evitarán la corrosión del cristal y procura usar ciclos de lavado especializados para cristal. 

La capa blanquecina es cal y puede eliminarse con vinagre blanco. Y si necesitas productos especializados para sacarles el mayor brillo de manera preventiva, en Villeroy & Boch apostamos a la calidad de Finish. 🙂

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