Claves para ser el invitado pefecto

Sábado noche, y vamos de camino a casa de unos amigos. Nuestros anfitriones han preparado una cena cena en su casa junto a un pequeño grupo de amigos para pasar una velada de lo más agradable. Y hoy, dentro de la sección de protocolo de 1748 vamos a daros unas cuantas claves para ser el invitado perfecto para que contribuyas a que la cena sea todo un éxito ¿Nos acompañas?

La primera clave, ser puntual

Si queremos empezar con buen pie la velada, la primera regla de oro que tenemos que cumplir si queremos ser el invitado perfecto es ser puntuales, ya que es un gesto de buena educación hacia los anfitriones, pero también hacia el resto de invitados. Llegar demasiado tarde supone que todos tengan que esperarnos, que la cena o la comida se quede fría, e incluso generar cierta tensión si el retraso es demasiado importante y no está suficientemente justificado.

Como mucho, hay que llegar cinco o diez minutos tarde, sobre todo por dejar un poco de tiempo a los anfitriones a tenerlo todo listo antes de comenzar a recibirnos. Además, tienes que tener en cuenta que tampoco se debería llegar demasiado pronto a la cita, ya que puedes pillar a los dueños de la casa metidos en la cocina o terminando de ultimar los detalles de la mesa.

Claves para ser el invitado perfecto

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Para vestir, busca el término medio

Cuando nos invitan a una comida, a una cena o a una fiesta en casa de alguien, hay que elegir el vestuario adecuado al tipo de celebración. No hay que destacar por ir demasiado arreglado, ni demasiado informal. Sin duda, lo mejor, dejar todo el protagonismo a los anfitriones.

Claves para ser el invitado perfecto

¿Qué llevamos de regalo?

Esta es la eterna pregunta siempre que nos invitan a una casa. De entrada, aunque los anfitriones nos hayan repetido hasta la saciedad que no llevemos nada, que con nuestra presencia nos basta, siempre hay que llevar un detalle. Lo más habitual es llevar vino, cava o champagne, un postre, unas flores… Pero también podemos optar por llevar detalles que se puedan quedar los anfitriones una vez que haya terminado la velada.

Por ejemplo, podemos regalar un par de tazas para que los anfitriones puedan desayunar con ellas, o un jarrón de nuestra firma junto a un sencillo arreglo floral hecho por nosotros mismos o comprado en la floristería, una pieza en los colores pantone de este año, un decantador de vino, un portavelas… El momento de entregar este detalle a los anfitriones es en el momento en que nos reciben delante de la puerta, sobre todo para que los demás invitados no vean el obsequio que hemos llevado y podamos crear situaciones incómodas.

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Colabora a que la conversación fluya

Para que la cena o comida sea un éxito, como intivitados tenemos que ayudar en todo momento a que la velada transcurra con normalidad y que no se produzcan silencios, colaborando con los anfitriones en la conversación, pero sin llegar a monopolizarla. Por supuesto, hay que evitar temas polémicos como la política, la religión o el deporte, y no contar chistes absurdos que puedan molestar al resto de invitados.  Si observamos que hay invitados que hablan menos, tenemos que tratar de introducirles en las conversaciones.

El invitado perfecto

Deja el teléfono móvil en el bolsillo

No hay nada más molesto en una comida o cena que tener a una persona que tiene el móvil sobre la mesa como si de un invitado más se tratara, contestando a llamadas y mensajes. De entrada, si no quieres apagar el telégono móvil, al menos en modo vibrador. Aunque lo mejor sin duda es que una vez que hayas sacado la foto de lo bonita que está mesa, olvídate del teléfono móvil y déjalo guardado en el bolsillo o en el bolso. Y por supuesto, prohibido totalmente dejarlo sobre la mesa al lado del plato.

Claves para ser el invitado perfecto

Otras reglas a seguir

La moderación y la buena educación debe guiarnos durante toda la velada, evitando los excesos a la hora de comer y de beber, y debiendo además ser amables, agradeciendo los detalles de los anfitriones, disculpando posibles errores de los anfitriones y pidiendo disculpas en los casos en que sea necesario. Para acabar, es totalmente imperdonable marcharse ‘a la francesa’ incluso cuando es una fiesta, despidiéndonos adecuadamente de los anfitriones y agradeciéndoles la invitación para participar en la velada.

NACHO

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Nacho Viñau Ena
Nacho Viñau Ena lalolasevadeboda.net
Wedding & Event Planner en La Lola se va de Boda y redactor freelance. Me gusta la decoración, el arte y comer bien. Me encantan las cosas bonitas, los sitios diferentes y las puestas de sol.