La intolerancia a la lactosa ocurre cuando la persona presenta dificultad a la hora de digerir dicho azúcar. La lactosa es el azúcar característico de la leche de los mamíferos. Está formada por dos unidades sencillas de azúcares unidos entre sí, la galactosa y la glucosa. La enzima encargada de separar a ambos es la lactasa. Si no hay lactasa o la cantidad es insuficiente, no se puede descomponer la lactosa en estos azúcares sencillos. Es entonces cuando aparecen molestias intestinales y malestar en la persona. Hablamos así de intolerancia a la lactosa.

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¿Cómo saber si soy intolerante a la lactosa?

Si eres intolerante a la lactosa, probablemente después de consumir lácteos o alimentos que contengan lactosa te encuentres mal. Suelen aparecer dolores de barriga, alteraciones en las deposiciones y sensaciones continuas de gases o malestar.

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Para establecer un diagnóstico de intolerancia a la lactosa se pueden hacer pruebas:

  • Prueba del hidrógeno espirado. Mide el hidrógeno en el aire que espira el paciente, tras haberle dado en ayunas una dosis de lactosa.
  • Prueba de tolerancia a la lactosa. Se administra una dosis de lactosa y se espera a su absorción intestinal. Si hay suficiente enzima, azúcares sencillos pasan a sangre aumentando los niveles de glucosa. De no ser así aparecen las manifestaciones intestinales.

No todo el mundo tiene el mismo nivel de intolerancia a la lactosa. A veces al consumir una pequeñísima cantidad de lactosa aparecen los síntomas. Pero también hay persona que pueden tolerar pequeñas cantidades de lactosa y no les afecta tanto.

Causas de la intolerancia a la lactosa

Los bebés son capaces de poder digerir sin problemas la lactasa de la leche materna o de fórmula. Es raro encontrar casos de niños menores de 6 años intolerantes a lactosa de manera congénita.

Es verdad que aún habiéndola tolerado bien años atrás, encontramos niños más mayores o personas que en la juventud o edad adulta dejan de tolerarla. Detrás no hay ninguna patología, simplemente han dejado de producir suficiente cantidad de lactasa.

En otros casos, la persona tiene complicaciones de salud. Pueden ser patologías digestivas o sistémicas, incluso ciertos tratamientos. La mucosa intestinal no está en el mejor estado y aparece puntualmente una intolerancia a la lactosa. Puede ocurrir que al mejorar la salud o finalizar el tratamiento, desaparezca la intolerancia a la lactosa.

¿Cómo se trata la intolerancia a la lactosa?

El tratamiento para la intolerancia a la lactosa siempre será personalizado pues pasa por controlar al máximo la cantidad de lactosa que se consume. El tratamiento es dietético-nutricional debiendo ir acompañado de modificaciones y pautas de educación nutricional para reducir el consumo de lactosa.

El paciente y su familia deben aprender a gestionar también la compra, leer las etiquetas de alimentos entendiéndolas y cuidar los medicamentos pues a veces también tienen lactosa.

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Ana Márquez Guerrero
Ana Márquez Guerrero nutrisanaeducacion.com
Dietista-Nutricionista, dedicada a la práctica clínica en su consulta de Málaga capital. También imparte formación sobre dietética y alimentación, asesora a enfermos, familias y empresas. Es además enfermera y antropóloga.