Protocolo en la mesa: Claves para usar bien la servilleta

Seguimos profundizando en el mundo del protocolo en la mesa. Hoy, en este post de mediados de agosto, la protagonista absoluta va a ser la servilleta de tela. Ese elemento imprescindible que ha dejado de ser utilizada en muchas casas por la comodidad de las servilletas de papel, pero que es imprescindible en un restaurante o a la hora de organizar una cena o una comida en casa con invitados. Si eres de los fieles de las servilletas de tela, pero tienes dudas sobre cómo disponerlas en la mesa, o incluso, sobre cómo usarlas durante la comida, aquí tienes unas cuantas claves para usar bien la servilleta.

A la hora de colocar las servilletas en la mesa

Protocolo en la mesa

Nos encanta poner mesas bonitas, ¿Verdad? Elegir la vajilla adecuada, unas flores como centro de mesa, unas velas… Y aunque ya sabemos cómo colocar los platos, los cubiertos o las copas, la servilleta todavía genera dudas en mucha gente. En este sentido, lo más adecuado es colocar la servilleta encima del plato, o  los lados de éste. Aunque hay diversidad de opiniones al respecto, lo más normal es colocarla a la derecha del plato, ya que un porcentaje importante de la población es diestra, y usarán la mano derecha para cogerla y desplegarla llegado el momento.

La forma más óptima de colocarla es en forma rectangular o triangular, intentando que el bordado o los detalles decorativos de la misma queden a la vista para que contribuyan a realzar la belleza de la mesa.  Hay que evitar poner las servilletas dentro de las copas (sí, esa reminiscencia de los restaurantes de los 70 y los 80), al igual que hay que olvidarse totalmente de los doblados artísticos tipo abanicos. Tampoco hay que colocarla en el espacio que queda entre el plato y las copas.

Respecto a los servilleteros, es algo que jamás veremos en restaurantes, pero en cambio, en casa pueden ser un elemento más a la hora de vestir la mesa, cuidando de que estos vayan acordes al resto de la decoración. Una servilleta bien puesta con un servillero bonito, cruzada en el plato de presentación puede quedar ideal. Y más, si el servilletero tiene algún toque handmade o incluso lleva algún elemento vegetal o floral.

La servilleta durante la comida

Cómo utilizar la servilleta

Bien, ya tenemos la mesa puesta, y las servilletas listas en su sitio. Ahora, la duda es… ¿Qué hacemos con ella durante la comida? De hecho, hay mucha gente que la deja doblada a un lado del plato y solo la coge cuando quiere limpiarse. Según el protocolo, la servilleta se desdobla con sutileza, sin agitarla como si fuera una sábana, y  se coloca de forma natural sobre las piernas. Y no se moverá de ahí en toda la comida, utilizándola únicamente en los momentos necesarios para limpiar cualquier mancha o resto de comida en la boca o en los dedos, pero también antes de beber para evitar que se ensucie la copa con la grasa que podemos llevar en los labios.

Lo que no hay que hacer jamás es utilizar la servilleta para secarnos el sudor de la frente, o para limpiar una copa, o un cubierto. Además, jamás hay que colocarse la servilleta en torno al cuello, salvo en los casos de los niños o de las personas que tengan alguna dificultad a la hora de comer y lo necesiten para evitar mancharse la ropa. En caso de que tengamos que levantarnos de la mesa para ir al baño o por cualquier otro motivo, lo más adecuado es dejar la servilleta sobre nuestra silla, o al lado del plato.

Al acabar la comida

Forma de utilizar las servilletas

Este es el momento en que más dudas se generan a la hora de utilizar la servilleta. La humanidad se divide entre los que dejan la servilleta tirada sobre la mesa sin importar donde caiga, los que se levantan de la mesa sin inmutarse y dejan que la servilleta escurra delicadamente hacia el suelo y los que la doblan y la dejan al lado del plato. Lo más correcto es dejarla a la derecha del plato ligeramente arrugada, tratando de colocarla del lado que menos manchas lleve.

 

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Nacho Viñau Ena
Nacho Viñau Ena lalolasevadeboda.net

Wedding & Event Planner en La Lola se va de Boda y redactor freelance. Me gusta la decoración, el arte y comer bien. Me encantan las cosas bonitas, los sitios diferentes y las puestas de sol.