Cómo organizar una comida de trabajo

Las comidas de trabajo siguen siendo un clásico en muchos sectores económicos para negociar un trato, para celebrar que se ha cerrado, para acercar posturas en una negociación. Frente a las inacabables citas de hace unos años, con comidas súper pesadas que se cerraban con una larga sobremesa, las comidas de negocios han evolucionado para ser más ligeras, y sobre todo, más cortas para aprovechar el tiempo y ajustarse a las apretadas agendas que todos tenemos. Para ayudarte hoy sobre cómo organizar una comida de trabajo que sea un completo éxito, hoy te hemos preparado en 1748 Déjate Seducir una serie de tips que esperamos que te sean de utilidad a la hora de preparar una de este tipo ¿Comenzamos?

Cómo organizar una comida de trabajo

  • La elección del restaurante, fundamental. Dependiendo del tipo de reunión, empresa, o del tipo de invitados, la decisión del lugar para celebrar la comida será clave. Hay que estudiar si debe ser un sitio discreto, céntrico, si se quiere dar una imagen de poderío con la invitación y hay que elegir un restaurante de nivel, o si necesitamos un restaurante que cuente con un reservado en el que hablar con intimidad de los detalles de la negociación.
  • La invitación, personalmente. Una vez que hemos elegido el lugar en el que celebraremos la comida, lo más adecuado es invitar personalmente al resto de asistentes en lugar de hacerlo a través del secretario/a o de un subordinado.
  • El anfitrión debe llegar el primero. Estar en el restaurante unos minutos antes de que lo hagan los invitados siempre es una buena idea. Lo mejor es esperarlos en la barra del restaurante, un lugar en el que podrás recibir a los invitados y darles la bienvenida de forma personalizada y distendida.

Cómo organizar una comida de negocios

  • El aperitivo en la barra no puede faltar. Tomar un aperitivo es un recurso que puede sernos de mucha utilidad en una comida. De entrada, nos permite ganar tiempo hasta que lleguen todos los invitados, y además, siempre es más agradable esperarlo en torno a una barra que ya sentados en una mesa. Por otro lado, el momento del aperitivo nos permitirá presentar a los asistentes a la comida y crear un momento distendido frente a la rigidez que puede haber en torno a una mesa.
  • El menú. Una vez que estamos todos, es el momento de pasar a la mesa y pasar a la comida propiamente dicha. En este caso, tenemos dos opciones. La primera, establecer un menú previamente cerrado con el restaurante. Una opción que se utiliza bastante cuando hay numerosos asistentes. Aún así, sobre todo cuando queremos quedar bien con los invitados, o si necesitamos agradarles para cerrar un trato, lo mejor es comer a la carta para que cada invitado elijan el plato que prefiere. Si quieres quedar bien, y siempre que conozcas ya el restaurante, puedes recomendar algún plato estrella del establecimiento, además de pedir los vinos para maridar con los platos.
  • Socializa, y cuida la conversación. El anfitrión será el encargado de liderar la conversación, inciándola tras sentarse a la mesa, integrando a los invitados, y centrando los temas, sobre todo en los momentos en los que se se hable de trabajo. Una vez que se ha entrado en materia, es importante dirigir los temas, evitando que se hable de trivialidades que podrían empañar los éxitos y el objetivo de la comida. Por supuesto, en la mesa hay que evitar hablar de política, religión, fútbol o de cualquier tema que pueda resultar polémico y que pueda torpedear el desarrollo de las conversaciones.

Cómo organizar una comida de negocios

  • Cuidado con el alcohol. No hace tanto, el alcohol estaba muy presente en las comidas de negocios, tanto con el vino que se servía durante la propia comida, como con las copas que se tomaban durante la sobremesa. En la actualidad, esta costumbre ha ido desapareciendo. Al margen de que después de estas comidas se suele volver al trabajo, la seguridad al volante, etc, nunca es recomendable tomar demasiado alcohol en ellas, ya que si queremos controlar la conversación, manejar las distintas situaciones que puedan aparecer, o negociar de forma brillante, es importante no beber demasiado para evitar perder nuestras capacidades.
  • La sobremesa, el momento de cerrar los acuerdos. La sobremesa es un momento importante en cualquier comida de trabajo, ya que es el momento en el que se suelen sellar los acuerdos, junto con el café. Además, es un momento más distendido que puede ayudar a tender puentes o realizar confidencias que siempre pueden venirnos bien, o incluso el momento en el que puede surgir una idea para poner en marcha de cara al futuro. En el aspecto más protocolario, es importante participar en esta sobremesa y no salir corriendo nada más acabar la comida, salvo que tengamos un tema de extrema urgencia. También hay que tener en cuenta que en la actualidad, y dadas las agendas que solemos llevar todos, las sobremesas no deben alargarse demasiado para evitar poner en un compromiso a lo invitados.
  • ¿Hacen falta intérpretes? Es posible que en alguna comida de trabajo exista la necesidad de contar con un intérprete para poder desarrollar las conversaciones sin que el idioma sea un problema. En estos casos,el traductor deberá sentarse discretamente detrás de las dos personas a las que debe traducir. Además, el traductor deberá haber comido antes, o después.

 

¡Esperamos que estos consejos de protocolo os sirvan de ayuda para que vuestras comidas de trabajo sean todo un éxito!

 

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Nacho Viñau Ena
Nacho Viñau Ena lalolasevadeboda.net
Wedding & Event Planner en La Lola se va de Boda y redactor freelance. Me gusta la decoración, el arte y comer bien. Me encantan las cosas bonitas, los sitios diferentes y las puestas de sol.