Los desajustes en el tránsito intestinal son un motivo frecuente de consulta en los pacientes que acuden a la consulta del dietista-nutricionista. La mayoría ya han sido tratados por su médico de familia. A veces también por el médico especialista. Hoy los 8 tips dietéticos para mejorar el tránsito intestinal. 

 

¿Qué debemos tener presente para mejorar el tránsito intestinal?

Una dieta inadecuada, el sedentarismo, la obesidad, el sobrepeso, ciertas enfermedades y fármacos, enlentecen el tránsito intestinal. Algunos de estos factores predisponen a los problemas digestivos y se pueden prevenir.

El tratamiento dietético habitual no es milagroso. Debemos mantener estos buenos hábitos durante toda la vida. Además, el tratamiento dietético deberá ser personalizado.

Es básico evitar el sobrepeso y la obesidad pues dificultan las digestiones. No solucionarlo puede conducir a complicaciones de salud importantes.

Motivos para consumir fibra en la dieta

La fibra dietética la encontramos en las frutas y hortalizas, en los cereales y en las semillas sin refinar, en las legumbres y en los frutos secos.

La fibra ayuda a mantener el equilibrio y regula el tránsito gastointestinal. Un tipo de fibra, la insoluble, absorbe agua. La soluble ayuda a mantener nuestra microbiota intestinal.

Todos estos efectos son beneficiosos. Tanto la fibra como la microbiota intestinal ayudar a mantener la salud intestinal. Ayudan en la síntesis de vitaminas, evitan dificultades y eliminan sustancias potencialmente nocivas.

8 tips dietéticos para mejorar el tránsito intestinal

  1. Consume cereales integrales, sin refinar.  Mejora las elecciones alimentarias y usa pasta integral, pan integral y cerelaes completos sin refinar, por ejemplo.
  2. Incluye frutas de temporada. Recuerda que no es lo mismo tomar una pieza de fruta entera, masticada, ensalivada que beber un zumo de frutas.
  3. Reconcíliate con los frutos secos. Puedes tomar pistachos, almendras, nueces, avellanas. Crudos o tostados.
  4. Consume verduras, hortalizas y crucíferas. Bien crudas en ensaladas o bien cocinadas.  Diferentes colores te aportarán diferentes antioxidantes y vitaminas.
  5. Emplea raíces y tubérculos. Usa en tus platos zanahoria, patatas, nabos, remolacha, puerros, cebolla.
  6. Cocina legumbres. Desde las lentejas, a las alubias, pasando por las habas o los altramuces. Todas son muy ricas en fibras y las podemos en potajes, en ensaladas incluso en patés.
  7. Bebe agua. Suficiente, deja las bebidas con alcohol, ni cerveza ni vino ni bebidas con mayor graduación ayudan.
  8. No te automediques, consulta a tu médico.

 

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Ana Márquez Guerrero
Ana Márquez Guerrero nutrisanaeducacion.com

Dietista-Nutricionista, dedicada a la práctica clínica en su consulta de Málaga capital. También imparte formación sobre dietética y alimentación, asesora a enfermos, familias y empresas. Es además enfermera y antropóloga.