Se acerca la Navidad. Y con ella, nuestra agenda se va llenando de fiestas de empresa, cócteles navideños, cenas con familiares y amigos… Una vez en estas fiestas y saraos, una pregunta típica es ¿Cuando tenemos que irnos? Una pregunta que se produce sobre todo cuando estamos en una fiesta de trabajo, o incluso en una velada con familiares, y aunque estamos a gusto, dudamos de si los anfitriones lo están tanto. Y es que, al igual que es necesario ser puntual a la hora de llegada, también es importante saber en qué momento hay que marcharse.

¿Cuándo es conveniente irse de una fiesta?

En estos casos, hay que poner en práctica la máxima de es mejor ser deseado, que ser un pesado.

Es decir, siempre es mejor marcharse a tiempo, y dejar que los anfitriones o que otros invitados se queden con ganas de disfrutar de tu presencia, que ser de los últimos que se marchan, provocando que nos inviten a irnos, o la típica escena en la que se han apagado las luces y la música, y todavía hay invitados que se resisten a marcharse.

Aún así, teniendo claro que es importante no quedarse hasta el final de la fiesta, hay que elegir el momento justo para marcharse, ya que también hay que evitar salir por la puerta demasiado pronto por muy mal que lo estemos pasando.

De hecho, marcharse los primeros de una fiesta tampoco es una opción, ya que dará la impresión de que te lo has pasado mal o que estabas allí por compromiso.

Pero una vez que se han desarrollado los principales momentos del evento, y cuando ya hay invitados que se han marchado, puede ser un  buen momento para hacer mutis por el foro.

En este sentido, también hay que estar atentos a las posibles señales que den los anfitriones, sobre todo cuando estamos en una casa particular, con gestos como miradas constantes al reloj, o la retirada de las bandejas de comida.

¿Cuando es conveniente irse de una fiesta?

En el caso de un banquete o una cena, es importante no marcharse nada más acabar los postres o del café. Lo correcto es mantener una pequeña sobremesa junto a anfitriones y el resto de invitados antes de levantarse de la silla y marcharse.

Lo que sí que es importante en cualquier caso, es despedirnos convenientemente de los anfitriones, evitando en todo momento marcharse a la francesa sin despedirse de nadie.  Además, hay que tener en cuenta que si te vas pronto, siempre es bueno dar una pequeña excusa para que los anfitriones no piensen que te vas porque te lo estás pasando mal. Una excusa natural y creíble en plan ‘tengo que madrugar mañana’.

¿Cuando es conveniente irse de una fiesta?

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Nacho Viñau Ena
Nacho Viñau Ena lalolasevadeboda.net

Wedding & Event Planner en La Lola se va de Boda y redactor freelance. Me gusta la decoración, el arte y comer bien. Me encantan las cosas bonitas, los sitios diferentes y las puestas de sol.