El diseño de interiores hoy en día tiene preferencias distintas a la idea de vida de hace algunos años. Las tendencias de decoración más novedosas y actuales, promueven los espacios abiertos, funcionales y modernos, incluso cuando la escasez del espacio es uno de los grandes inconvenientes. De ahí que se busque cada vez más un interior donde la circulación de los ambientes queden completamente comunicados, como los diseños basados en los espacios tipo loft. Esta distribución puede ser la solución más acertada ya que se maximizan los espacios anulando tabiques y reutilizándolos para las distintas actividades de la vivienda. Es importante estudiar el interior,  conocer y priorizar todas y cada una de las necesidades y sacar partido hasta el último rincón aprovechable.

Loft con estilo moderno

A día de hoy entendemos el loft como una vivienda amplia, moderna y de alto nivel, pero no siempre fue así. El loft tuve su origen en los años 50 en Nueva York, en las zonas industriales, en edificios de almacenamiento y fábricas abandonadas. Estos edificios eran grandes espacios a modo de naves, amplios, sin divisiones interiores y techos de gran altura.

Para sacar el mayor partido a las superficies reducidas de nuestras vivienda, pero dándole un toque de elegancia, lo mejor es evitar los tabiques y hacer la distribución de las distintas zonas necesarias en un mismo espacio, y buscar soluciones en muebles modernos funcionales y de tamaño pequeño.

La finalidad al diseñar la decoración de un piso loft es la de incluir todo lo que necesitamos con orden y armonía. Es importante evitar lo excesivo y amontonado, liberando las zonas de paso.

CLAVES Uso de cada rincón tratando de ocupar el espacio vertical, jugando con elementos móviles y correderos y disimulando los muebles más voluminosos.

Opta por una paleta de color neutra. Conviene mantener una línea básica, sin uso de muchos materiales ni acabados. Usar una combinación de tres colores es suficiente para este tipo de espacios. Colores claros como el blanco, el crudo o el gris, ayudan a mejorar la iluminación y dan sensación de amplitud, limpieza y organización. Si, por otro lado, decidimos usar colores oscuros, te recomiendo que sigas la regla de tres tonos, haciendo que uno de ellos sea el predominante. La iluminación debe estar bien diseñada, ya que hará que el ambiente no sea demasiado oscuro, incluso de noche.

Generalmente no hay normas para el establecimiento de las distintas zonas, por eso debemos priorizar nuestros gustos. Intenta evitar mobiliario de gran tamaño, ya que restarían espacio y lo harían más pequeño. Usa líneas sencillas, rectas y algo geométricas, fáciles de apilar, si fuera necesario… Si tuviéramos espacio de altura, decorar en vertical y aprovechar los metros nos permite colocar la zona de descanso en alto, permitiendo la movilidad total en su parte baja para colocar con holgura la sala de estar, un vestidor, o incluso la cocina.

Distintos estilo dentro del concepto loft

Existen varios estilos dentro de lo que es el concepto loft.

1.-El estilo minimalista, que se caracteriza por la pureza estructural y funcional, donde todo se complementa en perfecta armonía. La simplicidad de las formas, la disposición ordenada y los colores neutros, son sus principales bazas. Su lema principal es ‘menos es más’. Para otorgar más pureza al espacio, los elementos estructurales y constructivos se encuentran normalmente como escondidos

2.- El estilo high tech, que se caracteriza por la exposición de componentes técnicos y constructivos. Todos los conductos de ventilación, tuberías, instalaciones eléctricas…, se encuentran a la vista. Los materiales provienen de fábricas como ladrillo, madera, acero, aluminio, cemento…

3.- El estilo escandinavo, que se caracteriza por líneas sencillas pero más cálidas que las minimalistas. Se posee una conciencia ecológica y se consigue una conexión con la tradición. Esa conciencia ecológica se traduce en el uso de vegetación interior, elementos reciclables o reciclados con texturas tradicionales como maderas naturales (sin barnices, ni acabados), mimbres… huyendo de plásticos y en general de materiales poco naturales.

4.- El estilo rústico, que se caracteriza por la añoranza de tiempos pasados y la vida de campo. De ahí el uso de materiales como la madera, la piedra y la forja. Se aprecia la belleza del desgaste, valorando la historia del material y su devenir a lo largo del tiempo.

Común a todos los estilos descubrimos que los interiores basados en el concepto loft utilizan una paleta de color neutra que genera una sensación de relajación y extrema pulcritud. De hecho, en general, se presentan como espacios monocromáticos especialmente apoyados en el uso del blanco. Cuando nos planteamos la mejor manera de diseñar y decorar un loft, la idea principal es definir bien los espacios. Deben existir áreas preparadas para diferentes usos, sin romper la continuidad del loft, para conseguirlo utiliza elementos como alfombras, mobiliario o paneles móviles. La falta de paredes no evita la necesidad de dividir el espacio, sin embargo se debe hacer prescindiendo de la propia arquitectura.

La acumulación de objetos de decoración va a empequeñecer la sensación espacial. Un loft busca el espacio, por eso es recomendable respetar esta idea, evitando sobrecargarlo con diferentes elementos. Decora con lo imprescindible, en estos casos la idea de minimalismo es la que mejor le va a un concepto como este. Estas son algunas de las claves para diseños de loft modernos. En general, siempre es importante pensar en una decoración capaz de adaptarse a diferentes usos, definiendo espacios con múltiples usos.

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Virginia
Descripción: Soy Virginia, Arquitecta de interiores. Me dedico a crear ambientes a la medida de cada estilo de vida. Ecléctica por natura, tengo alma "vintage". Mil cosas al día me inspiran y de ello os hablaré en mi espacio.