¿Qué os parece un viaje a Nueva Zelanda para descubrir la casa con mejores vistas del planeta?
Hace más de 10 años el empresario Mark Palmer y su hija Jasmine sobrevolaban en helicóptero la península de Banks. Lo cierto es que al instante quedaron cautivados por la belleza del paisaje de la bahía de Whiteheads. De repente descubrieron una cueva escondida y decidieron que ese sería el lugar perfecto para construir su refugio privado. Un espacio que alterase lo menos posible el entorno natural y que les permitiese disfrutar en todo su esplendor de las mejores vistas del planeta.

Lo cierto es que el reto de construir en este paraje una casa no era nada fácil. Su difícil acceso condicionaba a que el material tuviera que llegar desde el aire, en concreto transportado en helicóptero. Tanto el material de construcción como mobiliario descendió desde las alturas.
Otro handicap que se tuvo que solucionar fue el relieve del paisaje, ya que el refugió se construyó en parte de las montañas. Así que la estructura se tenía que amoldar a la inclinación natural del paisaje. La máxima era conservar toda la belleza del lugar, creando una edificación respetuosa con el entorno natural.

El proyecto se encargó a uno de los arquitectos más famoso del país Andrew Patterson. La idea estaba clara desde el principio. Una casa que se integrara en el entorno y que dejara disfrutar en todo su esplendor de las mejores vistas del planeta. Así que se optó por diseñar una vivienda sobre una planta geométrica (no muy grande 172m2) y unas paredes acristaladas. Además también se utilizaron piedra procedente de una cantera del lugar para la construcción de alguno de los muros. Un diseño innovador que armonizase con el entorno y que mantuviese toda la maravilla de la bahía.
Así nació Seascape, un refugio de lujo al que han otorgado numerosos premios internacionales de diseño.

En cuanto al interior, la encargada de la labor de interiorismo fue Jenny Anderson. Su premisa era contra restar la frialdad de los materiales estructurales con la calidez de la piel, madera y fuego. La idea era disfrutar de una tormenta, atardecer o el avistamiento de las ballenas rodeado del máximo confort posible.


¿No me digáis que no es un placer poder ver delfines, focas o ballenas cómodamente sobre una tumbona en el porche? o ¿Disfrutar de una puesta de sol en invierno junto a una de las chimeneas tanto interiores como exteriores? Pues lo cierto es que Seascape se alquila, así que poder disfrutar de la casa con mejores vistas del planeta puede hacerse realidad. Una buena sugerencia para pasar el día de San Valentín ¿No crees?
Información e imágenes: Elle
Mientras decidimos si volar a las antípodas también nos podemos deleitar con estos baños con vistas espectaculares.







