Mesa para San Valentín

La intolerancia a la fructosa produce una dificultad para absorber la fructosa a nivel intestinal.  Hoy traemos a nuestro blog cinco consejos para sentirte mejor si eres intolerante a la fructosa. Los pacientes suele acudir a su médico con un cuadro clínico con malestar inestinal. A menudo, los pacientes acuden a la consulta del dietista-nutricionista con un diagnóstico de su médico digestivo y muchas dudas sobre su alimentación.

¿Qué es la fructosa?

La fructosa es un hidrato de carbono sencillo, un monosacarido. Es el azúcar natural de las frutas, los vegetales y de la miel. Si la fructosa va unida a la glucosa, forma un disacárido llamado sacarosa. La sacarosa está presente tambien en alimentos como la fruta y también en el azúcar de mesa.

Además la fructosa es usada en la industria alimentaria para endulzar bebidas, jarabes o alimentos para diabéticos (otro día trataremos este tema).

¿Qué tengo, intolerancia a la fructosa o malabsorción a la fructosa?

Ambos términos se confunden habitualmente y no son sinónimos. No es lo mismo tener intolerancia hereditaria a la fructosa (IHF), o fructosemia, que malabsorción a la fructosa.

La IHF es un error genético del metabolismo de la fructosa. Tiene una baja prevalencia.  Se suele diagnosticar en niños y es tratada por pediatras, digestivos y dietistas-nutricionistas.

La malabsorción de fructosa es más frecuente. Los pacientes llegan a la consulta con bastante malestar digestivo. Se quejan de gases, distensión intestinal, pérdida de peso, dolores abdominales…

El diagnóstico lo hará el médico especialista en Aparato Digestivo o en Endocrinología y Nutrición. Se emplea una prueba sencilla, no invasiva y barata: el Test de Hidrógeno Espirado. Necesita unos días de preparación previa. Debemos informarnos para no tener error en el resultado.

¿Cómo se trata la intolerancia a la fructosa?

Lo primero será conocer el diagnóstico:

  • Intolerancia hereditaria a la fructosa: el paciente mantendrán siempre una dieta estricta sin fructosa. Evitarán otros compuestos como el sorbitol, que se metaboliza a fructosa en el hígado.
  • Intolerancia a la fructosa o malabsorción a la fructosa: el paciente, junto a su dietista-nutricionista, aprende a gestionar su nivel de tolerancia a la fructosa.  La dieta pasará de más a menos estricta en cantidad de fructosa. Se van haciendo presente alimentos con fructosa.

Cinco consejos para sentirte mejor si eres intolerante a la fructosa

  1. Necesitamos saber qué nos ocurre realmente. Debemos acudir a la consulta de nuestro médico para que descarte patologías y haga el diagnóstico correcto.
  2. Una vez tenemos el diagnóstico de intolerancia a la fructosa necesitamos educación dietética y nutricional. Solo con una lista que incluye o excluye alimentos podemos caer en carencias nutricionales. El papel que el dietista-nutricionista juega es a favor de la salud de los pacientes. Necesitamos planificar nuestra alimentación de forma personalizada y saludable.
  3. Escribir un diario dietético como nos explicará nuestro dietista-nutricionista. Es una buena manera de relacionar manifestaciones clínicas y alimentación. Podemos registra situaciones alimentarias más complejas, comidas sociales, dificultades, sensaciones de hambre etc.
  4. Aprender a manejar los alimentos según la cantidad de fructosa. Conocer dentro de los grupos de alimentos cuales nos podrían hacer sentir mal. No todos los pacientes son iguales, no todos tienen el mismo nivel de tolerancia a la fructosa en su intestino.
  5. Eliminar de nuestra alimentación bebidas con gas, refrescos o chicles. Son flatulentos y pueden dificultar la recuperación digestiva.

Los dietistas-nutricionistas fomentamos la autonomía en la gestión de la alimentación saludable y  cotidiana. A veces, situaciones como la malabsorción a la fructosa la dificultan durante un tiempo. Los profesionales acompañamos y guiamos llegado el caso. Recuérdalo.

 

Ana Márquez Guerrero
Ana Márquez Guerrero nutrisanaeducacion.com
Dietista-Nutricionista, dedicada a la práctica clínica en su consulta de Málaga capital. También imparte formación sobre dietética y alimentación, asesora a enfermos, familias y empresas. Es además enfermera y antropóloga.