A veces no contamos con los metros de vivienda que nos gustaría, pero no por ello tenemos que privarnos de tener los espacios que queremos. Este mini estudio funcional con dormitorio independiente es prueba de ello. Con un diseño y un desarrollo para un espacio de reducidas dimensiones, se ha conseguido sacar hasta un dormitorio privado. En apenas 44 m², la diseñadora de interiores Nina Schubert creó este proyecto para una joven pareja. Todo el diseño parte de la premisa de separar el dormitorio de la sala de estar, pero también del hecho de que en el futuro la familia podría tener un hijo. El salón de 22 m² se dividió en dos áreas definidas. La zona social o de día, cuenta con un espacio para relajarse frente al televisor y una prolongación al exterior a modo de balcón, donde dos taburetes altos de barra, permiten a los propietarios disfrutar del café de la mañana. La zona más privada o de noche, cuenta con un dormitorio y un vestidor que se puede convertir en un escritorio. Este espacio se encuentra separado de la sala mediante una puerta corredera de vidrio.

La zona de sofá cuenta con un armario por detrás, que queda visualmente integrado en la zona social. Fue diseñado específicamente para encajar perfectamente de pared a pared. La falta de tiradores de apertura hace que se vea más como una pared que como un armario. Siendo un concepto integral completo.  La instalación en vez de un tabique separador, de puertas correderas de cristal a modo de celosía, para independizar el dormitorio del resto, no sólo ofrece privacidad. También permite la entrada de luz natural. Es una forma eficaz de compartimentar sin cerrar los espacios.

Interior monocromático

La paleta de colores neutros y delicados ayuda a sentir los interiores de forma calmada y elegante. Los sutiles detalles en rosa y azul aportan una elegancia distintiva a la decoración. Las baldosas de cerámica en el salón, el baño y el balcón, crean un interesante juego geométrico contra el fondo ligeramente monocromático de la disposición. El deseo principal de los clientes era crear un interior simple y sin demasiadas piezas de mobiliario. “Los muebles y las lámparas diluyen el interior monocromático, y aportan una nota de frescura y positiva”, dice el autor del proyecto. “En el contexto de un acabado simple, su tarea principal es complicar el interior, hacerlo acogedor y elegante”. La idea de crear un mini estudio funcional con dormitorio independiente fue todo un reto. Cuando escasea el espacio, hay que evitar ‘compartimentar’ los ambientes. En este caso, el resultado es perfecto.

La amplia y espaciosa cocina continúa con la línea cromática neutral con detalles en amarillo y azul. El pequeño sofá y el comedor aquí son perfectos para las visitas de amigos y familiares. El baño es, probablemente, el lugar más lúdico del mini estudio. Azulejos con patrones  geométricos blancos y negros, crean dinamismo en la estancia. El panel de madera le aporta calidez y está tratada para resistir la caliente atmósfera y la humedad de la ducha. Así pues, los materiales de acabado en general, son lo más simples y naturales posible. Se ha usado pintura ligera, maderas naturales y lacadas, y un cerámico sencillo.

¿Qué te parece el partido que se le ha sacado a este mini estudio funcional con dormitorio independiente?

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Virginia
Descripción: Soy Virginia, Arquitecta de interiores. Me dedico a crear ambientes a la medida de cada estilo de vida. Ecléctica por natura, tengo alma "vintage". Mil cosas al día me inspiran y de ello os hablaré en mi espacio.