6 consejos para conservar y servir el cava

Poniendo la vista en la fiesta de fin de año, desde este blog os proponemos 6 consejos para conservar y servir el cava.

Pasada la Navidad, llega el momento de prepararnos para despedir este año 2018. Y no hay nada más tradicional que hacerlo con una copa de cava.

En todos los países brindan por la llegada del año nuevo con una copa en la mano, y en este país lo hacemos principalmente con cava.

6 consejos para conservar y servir el cava

Pero, ¿sabes cómo degustar el cava correctamente? ¿Cuáles son las formas correctas de conservar, enfriar y servir esta bebida espumosa? Si no es así, toma nota de esto 7 consejos para conservar y servir el cava según el Consejo Regulador del Cava.

6 consejos para conservar y servir el cava.

1.-El cava debe enfriarse durante unas horas en el frigorífico o bien durante unos 30 minutos en un recipiente con agua y hielo.

2.-Debería evitarse el congelado, ya que un violento cambio de temperatura podría perjudicar sus virtudes y cualidades.

6 consejos para conservar y servir el cava

3.-El cava debe servirse entre los 5 y los 8 grados, siendo los jóvenes y ligeros los que se servirán más fríos.

4.-La copa escogida debe permitir disfrutar de su color, aroma sutil, sus burbujas… Por ello, deberemos escoger una copa de cristal fino y transparente. Además, ha de ser aflautada o en forma de tulipa, evitando la copa ancha que hace que los aromas se desprendan con demasiada rapidez.

6 consejos para conservar y servir el cava

5.-El cava deberá descorcharse con suavidad, para evitar la pérdida de vino y espuma.

6.-Para servirlo, se deberá mantener la botella ligeramente inclinada dejando resbalar lentamente el líquido por la pared de la copa, que nunca se llenará más de dos tercios de su capacidad para que el vino no pierda su temperatura óptima.

6 consejos para conservar y servir el cava

Imágenes: Villeroy & Boch

Y vosotros, ¿vais a brindar con cava para celebrar ese nuevo año 2019?

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Janire
Decoradora de interiores titulada, cursé los estudios en la academia I.A.D.E. de Bilbao y durante muchos años trabajé en importantes estudios de arquitectura y diseño. Pero el cuidado de mis dos hijos pequeños y la incompatibilidad que existe para compaginar vida laboral y familiar me alejaron de mi profesión.