Catedral de Notre Dame

La catedral de Notre Dame de París es uno de los símbolos del gótico y de la arquitectura europea. Forma parte de nosotros mismos y de la cultura del Viejo Continente. Cuando el pasado 15  de abril,  vimos que esta joya del arte europeo se consumía envuelta en llamas, a todos se nos rompió el corazón. El incendio se llevó el tejado y la aguja.

Algunos datos sobre Notre Dame

Notre Dame París

Notre Dame se encuentra  en la Isla de la Cité, formando una parte imprescindible del paisaje de la capital francesa desde el año 1345, año en que fue inaugurada tras casi dos siglos en obras. Patrimonio de la Humanidad desde 1991, la catedral más famosa de Europa ha sido testigo de hechos históricos como la beatificación de Juana de Arco, las coronaciones de Napoleón y de Enrique VI de Inglaterra, sin olvidarnos del escenario de la historia de amor escrita por Víctor Hugo.

Repasemos un poco de historia

La catedral de París comenzó a construirse en 1163, y hacia 1260 buena parte de la catedral ya estaba finalizada. De hecho, tanto las torres como el transepto de la catedral fueron levantadas en el transcurso del siglo XIII. La catedral tiene planta de cruz latina, y la nave principal tiene 127 de largo por 48 de ancho. Junto a la nave principal, además de otras cuatro naves laterales.

En su interior, podemos encontrar elementos característicos del estilo gótico que nos siguen maravillando en la actualidad. La luminosidad proporcionada por vitrales y rosetones, sin olvidarnos de las bóvedas de crucería, los contrafuertes o los arbotantes.

Y como en todas las grandes catedrales, Notre Dame ha sufrido constantes reformas y añadidos para incorporar elementos del arte predominante en cada momento. Por ejemplo, a finales del siglo XVII, el estilo barroco llegó al principal templo de París gracias a la instalación de nuevas vidrieras, y la construción de sepulcros.

La Revolución Francesa no le sentó bien a Notre Dame

Notre Dame

Con la llegada de la Revolución Francesa, la catedral de París fue desacralizada y muchos de las obras de arte que había en su interior fueron robadas o destruídas, utilizándose el templo como almacén de comida. En 1802, Napoleón Bonaparte devolvió a la catedral su uso religioso, coronándose allí junto a Josefina como emperadores de Francia dos años después.

La vuelta al esplendor con Víctor Hugo

Notre Dame

Aún así, el templo parisino no tuvo demasiado relevancia hasta que en 1831 Víctor Hugo publicó Nuestra Señora de París, reavivando el interés de los parisinos por la vieja catedral, protagonista de la novela junto a Quasimodo y Esmeralda. Pocos años después, el arquitecto Eugène Viollet-le-Duc, un ferviente defensor del estilo neogótico, promovió la restauración de Notre Dame en 1845.

Este proyecto de renovación duró un cuarto de  siglo, y además de rehabilitar elementos arquitectónicos originales, añadió novedades que hoy son parte de la imagen de Notre Dame, como las icónicas gárgolasla aguja de 96 metros (derrumbada en el incendio de hace un par de semanas) o  las estatuas en bronce de los doce apóstoles que vigilan la ciudad desde lo alto de la catedral. En ese proceso de reforma también se demolieron los edificios circundantes, ya que la catedral se levantó en medio de calles estrechas plagadas de viviendas.

¿Y el futuro?

Notre Dame

Un edificio lleno de historia que se enfrenta a un futuro incierto tras el incendio. Nada más apagarse las llamas, una ola de solidaridad se extendió por medio mundo recaudando en apenas unas horas cientos de millones de euros destinados a la reconstrucción de Notre Dame.

Tras la convocatoria por parte del gobierno francés de un concurso internacional para proceder a su reconstrucción, surge la duda de si hay que restaurar la catedral tal y como la conocíamos hasta la fatídica tarde del 15 de abril;  o si por el contrario, hay que añadir elementos propios del arte contemporáneo para actualizar la catedral, tal y como se hizo con los añadidos barrocos del siglo XVII o el siglo XIX, convirtiéndose en  auténticos iconos de Notre Dame.

El debate está servido. Y tú, ¿qué opinas de este debate? ¿Hay que reconstruir Notre Dame como si nada hubiese pasado, o es mejor añadir elementos de la arquitectura y el arte contemporáneos?

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Nacho Viñau Ena
Nacho Viñau Ena lalolasevadeboda.net
Wedding & Event Planner en La Lola se va de Boda y redactor freelance. Me gusta la decoración, el arte y comer bien. Me encantan las cosas bonitas, los sitios diferentes y las puestas de sol.