La Navidad está a la vuelta de la esquina. Pensando en estas fechas tan especiales, os traemos un Home Tour muy inspirador ya que es una vivienda singular. Se trata de un palacete parisino de 1928. Es obra del arquitecto Henri Dubouillony y se encuentra en el exclusivo Distrito 16.

 

 

 

 

 

El palacete tiene una superficie total 1.000 metros cuadrados distribuidos en seis plantas, comunicadas por un ascensor y varias escaleras. Además, cuenta con un pequeño jardín en la entrada, un patio en la parte trasera y una terraza en la zona más alta.

 

 

Estaba en buen estado pero se reformó completamente para adecuarla a la forma de vida y los gustos de los nuevos propietarios: un joven matrimonio con tres hijos. Así mismo, se adecentaron las zonas exteriores y se hizo un lavado de cara a la fachada de piedra. Lo que tuvieron claro desde el principio es que era Pia Capdevila quien debía realizar la reforma ya que la propietaria es gran admiradora de la interiorista catalana.

Los propietarios le dieron algunas pautas antes de iniciar el proyecto. En primer lugar, querían una casa cómoda, por eso se invirtió en un sistema domótico que centralizara y controlara iluminación, calefacción, persianas, alarmas, etc.

Querían, por otra parte, que la casa fuera funcional y práctica, con espacios ordenados donde cada cosa tuviera su sitio; para ello, Pia Capdevila dedicó tiempo a diseñar zonas y elementos de almacenaje. Y, además, la vivienda debía resultar confortable y acogedora a pesar de los espacios tan amplios. La interiorista ha elegido piezas de mobiliario (de grandes dimensiones) con toques retros, como las piezas originales que se conservaron del palacete, combinando con acierto clásico y moderno.

 

 

 

 

La paleta de colores elegida (piedra, gris y negro) es el hilo conductor de la decoración de la vivienda, a excepción de la zona de los niños.

Están presentes también los materiales habituales en las obras de Pia: madera, hierro y textiles naturales.

Uno de los aspectos que se ha cuidado mucho en el proyecto es la iluminación ya que la luz de París es gris. Se han instalado leds ocultos en cornisas, focos empotrados y se han colocado muchas lámparas.

 

 

El resultado es una casa contemporánea con todo el encanto de un palacete de principios del siglo XX y el glamur de París.

 

¿Qué os parece? ¿Os gustaría vivir en un palacete?

 

Fotos: Jordi Canosa

Imágenes facilitadas por Pia Capdevila

Isabel y Manu Núñez
Isabel y Manu Núñez www.somosnextic.com
Isabel y Manu Núñez Periodistas especializadas en decoración, estilo de vida y tendencias. Consultoras de comunicación en este ámbito. Estilistas de espacios. Fundadoras del vídeomagazine Nextic.