Conversamos con los fundadores de Egue y Seta. Nos comentan su forma de trabajar y abordar los proyectos.

¿Cómo definiríais vuestro estilo?

Solemos decirlo pues nos gusta pensar que es así. Creemos que es nuestro deber no tener un único estilo, sino trasladar el estilo particular de cada cliente a su proyecto. Nos vemos como traductores o intérpretes especialistas en llevar al lenguaje de lo habitable y lo construido las ideas, gustos y necesidades de los clientes, dentro de un presupuesto y un timing muy concretos, y emplear nuestra formación y experiencia en hacerlo dentro de una armonía, garantizando siempre la mayor longevidad estética posible.

 

 

¿Cuál sería el sello que os identifica?

Por mucho que evitemos concienzudamente repetirnos, está claro que incurrimos en constantes que creemos serían la interdependencia o vinculación espacial de las diferentes estancias o de éstas con el exterior, así se trate una mera ilusión de exterioridad (jardín interior). Creemos que -de alguna u otra manera- en todos nuestros proyectos subyace una concepción del lujo más relacionada con la amplitud, la versatilidad, la circulación práctica, la luz natural y la iluminación arquitectónica que con piezas de mobiliario concretas o acabados costosos.

 

 

 

¿Hay algún material que suele estar presente en vuestras obras?

Así como sucede con los cuatro elementos: tierra, aire, fuego y agua, en nuestros proyectos siempre hay vidrio, madera, metal y piedra/cemento. Todo envuelto, claro, en textiles confortables, luz y verdor.

 

 

 

¿Cómo abordáis un proyecto?

Preguntando mucho y escuchando con atención. Presentando alternativas. Procurando que los clientes puedan siempre elegir entre opciones distintas no solo en lo estético, sino en lo temporal y lo presupuestario.

¿Qué es lo más importante en un proyecto?

Precisamente, entenderlo como eso: como un proyecto. Como un proceso más o menos complejo en el que cada fase tiene su razón de ser y su importancia. Y que, por lo tanto, si se descuida, no lo hará sin que ello se acabe reflejando en el resultado final. En comprender que, aunque nos veamos como los autores, el proceso proyectual y de ejecución es siempre multifactorial y en él intervienen muchos actores: clientes, proveedores e industriales, pero también técnicos propios y municipales, financistas, abogados, etc. El resultado depende de todos.

 

 

 

¿De qué proyecto os sentís especialmente orgullosos?

De casi todos nos sentimos orgullosos. Sin embargo, para ser justos, tendríamos que decir que de lo que más nos sentimos orgullosos es de Egue y Seta, entendido no tanto como espacio físico o de oficina, sino como un equipo de (buenas) personas, como un conglomerado de talento con un método y una filosofía de servicio que está siempre en constante reconfiguración y rediseño, y que, por tanto, es siempre el proyecto más importante que tenemos sobre la mesa o entre las manos.

 

Fotos: Vicugo Studio

Imágenes cedidas por Egue y Seta

Isabel y Manu Núñez www.somosnextic.com
Isabel y Manu Núñez Periodistas especializadas en decoración, estilo de vida y tendencias. Consultoras de comunicación en este ámbito. Estilistas de espacios. Fundadoras del vídeomagazine Nextic.